sábado, 10 de marzo de 2007

De los golpes a la puta

Hoy es un día triste, una tarde que se sucede en blanco y negro. Se están dando pasos firmes, decididos, dirigidos a lo que fuimos, inconscientes de que delante queda lo que podríamos llegar a ser, lo que hoy creo que nunca seremos.
Evadirse en un día como éste no resulta sencillo. Ver el trabajo de un amigo ha alentado mi imaginación. Ha sido Antoine, un inocente niño corriendo, en blanco y negro, hacia nuevos horizontes, dejando atrás un mundo que lo apresaba. La palabra fin iba referida a la anterior represión, ante sí se abría un mundo lleno de posibilidades.
Y he empezado a pensar en los pasos seguidos por ese niño al escapar del régimen que lo apresaba. Y he visto a un muchacho luchando por renovadores ideales junto a Isabelle, tan embriagado por la pasión de su lucha que incluso ha dejado atrás el blanco y negro. Y he visto al muchacho convertirse en hombre. Y he visto a Antoine madurar, afianzar el color en su vida contrayendo matrimonio con Christine. Todo parece evolucionar con firmeza, pero llega el punto en que Antoine empieza una involución que lo devuelve al blanco y negro, que lo emplaza de nuevo en el más amargo pesimismo.
Antoine, convertido en Alexandre, acaba sumido en un estado de amargura irreparable. Todo aquello por lo que había luchando se ha desvanecido, todos los logros que parecían afianzados se desmoronan. Tras la ilusión de la revolución, toma consciencia de que, en realidad, lo que ha quedado tras ella no dista mucho de lo que ya había anteriormente.
Tal vez el camino que recorremos es análogo al que mi imaginación ha supuesto que era el de Antoine. Escuchar afirmaciones como "Nosotros, fachas hasta la muerte", "Que pongan el Cara al Sol, coño" de boca de los que no hace mucho también decían "Yo vengo aquí a manifestarme contra los maricones" o "Estoy aquí porque los catalanes me dan asco", no parece signo de avance.
Hoy estoy pesimista y es lo que pienso. Hoy no pienso ver las noticias. Hoy volveré a ver el desenlace de este sueño. Hoy volveré a ver "La mamá y la puta".

4 comentarios:

la pequeña tortuga dijo...

Avanzar es duro, lento y difícil, treinta años parecen muchos pero no son tantos y aunque parezca que no se adelanta nada, sí se avanza....de verdad....poquito a poco el camino de la libertad se recorre

Sólo hay que esperar

Xavi Menós dijo...

Moooolt maco nen!.... La has tornat la peli?

Bernardo Muñoz dijo...

"Se están dando pasos firmes, decididos, dirigidos a lo que fuimos, inconscientes de que delante queda lo que podríamos llegar a ser, lo que hoy creo que nunca seremos".
El problema es que Antoine regresa al blanco y negro presa de una gran amargura; es consciente de su regresión.
Los que jalean slogans como los que citas al final de tu post, por el contrario, no tienen el menor conflicto ético o moral. Tan siquiera son conscientes de su primitiviso.
Me ha encantado el artículo. Felicidades.

JAL dijo...

Gracias por los comentarios. Somos muchos los que queremos seguir adelante, y vuestros comentarios son la muestra.
Xavi, vols dir si l'he tornada o si l'he tornada a veure? La tinc en un cd d'una qualitat no massa bona (gravat de VHS). Però em sembla que la tenen a l'Instan.