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viernes, 17 de agosto de 2007

"Impossible is nothing"


Bajo un cielo al borde del llanto observo atónito como decenas de enfermos avanzan en procesión, sobre azules sillas de ruedas, empujados hacia una promesa de curación.
Algunos de ellos adolecen tan solo del mal de la vida, al agolparse sobre sus espaldas posiblemente más de 90 años, otros carecen de extremidades o de sensibilidad en las mismas, los hay que han perdido cualquier noción de realidad y se mueven convulsivamente con la mirada perdida.
Clavo mi mirada en un niño de seguramente más de 50 años. Tras descubrirme se fija en mí temeroso. Los años han hecho proliferar sus canas, han remarcado sus arrugas, pero no han teñido de tristeza sus ojos, anclados definitivamente en una infancia de la que su mente tal vez no haya sido capaz de huir jamás. Extiendo mi mano y, sonriendo lleno de tristeza, le saludo. Mi gesto le dibuja inmediatamente una gran sonrisa que profundiza más aún las arrugas de su rostro. El joven anciano se apresura en responder a mi saludo imitando el mismo gesto y, tras una serie de sonidos guturales llenos de nerviosismo, creo entender: "Au revoir, Monsieur!".
Dudo que la visita a la gruta donde supuestamente se apareció la virgen mejore su estado. Creo imposible que un mero baño en el agua que emana de una fuente subterránea sane su razón maltrecha. Su excursión sería posiblemente un éxito si se saldara con algunas más sonrisas y saludos de desconocidos que no vieran en él tan solo un desgraciado enfermo.
Hoy he visitado el santuario de Lourdes. No he tenido desgraciadamente el placer de contemplar ningún milagro, al menos a simple vista, pues, ¿acaso no es un milagro lo que consiguen los responsables de marketing de la Santa Sede?

viernes, 20 de abril de 2007

Doctor en Alas... en Burgos

Aquí tienes a Tonseñor Rouco Varela, recién estrenada su condición de Doctor Honoris Causa por la Universidad de Burgos. Los jóvenes burgaleses pueden sentirse orgullosos de contar con una personalidad tan querida y admirada investida en su Universidad, alguien tan cercano a la juventud, tan preocupado por sus problemas e intereses (de la juventud, por supuesto).
Atrás queda la imagen de un pancartero "pingüino" (así llaman algunos a quien viste con sotana fuera de su lugar de trabajo) manifestándose exaltadamente contra los derechos de los "maricones"; tal vez el giro se iniciara mientras coreaba pegadizos pero a la vez literarios eslógans contra la LOE en su siguiente toma de la calle. Ese día, la comunidad educativa se dio cuenta de que había que recompensarle de algún modo por el hecho de luchar por la educación de nuestros menores, por tratar de conseguir que no se pierda el privilegio de llegar a millones de niños a quienes todavía hay que domesticar e infundir el miedo necesario para que aprendan a temer a los pecadores de sus padres divorciados, al descabellado preservativo, al intermitente infierno...
Para acabar, vuelve a mirar la foto atentemente. ¿Por qué dirías que tienes a Tonseñor tan triste? Sencillamente porque piensa: "Jo, aprovechando este atuendo, me gustaría tanto poder salir en la próxima manifestación del día del orgullo gay y bailar animadamente sobre una carroza mientras canto a pleno pulmón A quién le importa lo que yo diga..."

miércoles, 11 de abril de 2007

Hogar, cálido hogar

Convencido de que el infierno era cosa del pasado, ya desde niño vengo pecando de forma recurrente. A sabiendas de que el único destino posible es el cielo, supuse que podía dejar a mi sentido común la labor de discernir entre qué era o qué no era correcto.
Sin embargo, llevo dos semanas sumido en la más profunda tristeza tras conocer la verdad. Sí, ahora sé que me equivocaba, y que el infierno es mi único último hogar posible. Porque he pecado, y mucho; porque el sentido común no es capaz de diferenciar entre bueno y malo, porque lo legalmente correcto (según la ley de Dios) resulta tan peculiar en algunos casos, que sólo una mente retorcida hubiera sabido actuar correctamente.
En fin, ya me veo bajando al infierno, un yo desenfocado de la mano del viejo Virgilio. Tengo curiosidad por ver qué tal canta Homero y si Helena de Troya es tan bella como se dice.
En cualquier caso, os podéis ir preparando, a vosotros también os va a tocar, unos más abajo, otros más arriba, pero en el mismo sitio, en definitiva. El ángel del rabo rojo ya debe de haber contactado con Zaplana, va a ser necesario recalificar muchos terrenos, porque con sólo nueve círculos no vamos a ningún lado.